Cronología

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Declaración estado de alarma

El Gobierno español declara el estado de alarma a causa de la pandemia de coronavirus.

El desconcierto es general. Hay imágenes insólitas —calles vacías, colas en los comercios, aplausos en los balcones—, pero quizá es uno de los momentos más difíciles para hacer fotografía y huir de los clichés. Covid Photo Diaries intentó captar la extrañeza y el miedo de los primeros días.

Lorena y Yasmina, dos trabajadores de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Germans Trias i Pujol, animan a uno de los pacientes que tienen ingresados por coronavirus. Los pacientes ingresados en la UCI solo tienen contacto directo con el personal sanitario que trabaja en ellas. En Badalona, Barcelona el 31 de marzo 2020. ©Anna Surinyach

Uno de los trabajadores del Grup La Pau, una cooperativa de servicios de ambulancia en Cataluña, se desinfecta tras acabar el turno de traslados de pacientes de Covid. Estos dos últimos meses han trabajado sin descanso, son otro de los colectivos que ha estado y sigue estando en primera línea. Badalona el 13 de mayo de 2020. ©Anna Surinyach

Pablo, técnico de ambulancias, habla con Covadonga, 89 y supuesta enferma de COVID, durante su traslado al hospital desde una residencia de la 3ª edad al HUCA (Hospital Central de Asturias) en Oviedo, Asturias, Espàña. 29 de Abril de 2020. ©Manu Brabo

Soldado del Ejercito Español espera para reabastecer a sus compañeros en el pasadizo de una estación de cercanías en Lugones, Asturias, España. 31 de Marzo de 2020. ©Manu Brabo

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Los trabajadores y trabajadoras del Hospital Clínico salen a la calle y aplauden a los ciudadanos que les muestran gratitud desde la calle y desde sus balcones y ventanas, durante el brote de la enfermedad por coronavirus en Barcelona, España, marzo,26, 2020. . ©José Colón.

Un globo con forma de corazón colgado en mitad de la calle Colegiata, Madrid. Durante el estado de alarma muchas personas colocaron adornos y pancartas con mensajes para animar a sus vecinos y a la gente que pasase por sus calles. En Madrid el 16 de abril de 2020 ©Olmo Calvo

Jose A. Aguilera, gerente de un complejo de turismo rural en la Sierra de Sevilla, espera en la puerta de entrada de su restaurante la llegada de sus empleados para la firma del ERTE (Expediente de Regulación de Empleo Temporal) que ha tenido que aplicar a todos sus trabajadores por el cierre temporal de la empresa a causa de la crisis del Coronavirus. ©Susana Girón

Emergencia

España sufrió una emergencia médica de primera magnitud.

Covid Photo Diaries estuvo en hospitales, residencias para personas mayores, ambulancias y tanatorios para documentarla. Fueron semanas de dolor, muerte y trabajo. Los profesionales esenciales hicieron un esfuerzo para revertir la situación: su trabajo no puede caer en el olvido.

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Cornel no tiene casa, vive en su viejo coche. Durante el confinamiento voluntarios de Cruz Roja le visitan, llevándole comida y comprobando que se encuentra bien de salud ya que sobrevivir sin tener garantizados unos mínimos vitales se torna prácticamente imposible en estos días. ©Judith Prat

A día de hoy, se estima que un colectivo de 6,000 inmigrantes en Almería y más de 3,000 en Huelva, viven en chabolas insalubres, sin agua, electricidad y, ahora, tampoco alimento.
©Javier Fergo

Yusuf (50) y Bruno (50) son de Guinea Bissau. Llegaron a Madrid hace más de veinte años y viven en un pequeño piso okupa de Lavapiés. Yusuf era futbolista profesional, pero ahora se gana la vida tocando la guitarra en la calle. Bruno es hostelero, pero también vive de la música callejera. Confinados por el Covid-19, no pueden trabajar y no perciben ningún tipo de ingreso. Les han cortado el agua también, y tienen que salir a los baños públicos cada vez que lo necesitan. Lo más duro de la cuarentena para ellos está siendo pasar hambre. ©Isabel Permuy

Un auxiliar sanitario y un trabajador de #openarms suben a un domicilio de la calle Avinyon de Barcelona, para realizar un test a una persona. Los trabajadores humanitarios de la ONG española @proactivaopenarms llevan a cabo pruebas de detección de coronavirus en el hogar de ancianos y en hogares privados en Cataluña, España, abril, 5, 2020. ©José Colón

Ángeles enfermera de Atención Primaria en Cerdanyola del Vallés comprueba el estado de salud de Crisanta, una paciente crónica que sufre alzehimer y a la que puede volver a visitar tras algunas semanas en las que le ha sido imposible. Cerdanyola el 30 de abril de 2020. ©Anna Surinyach

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Ataúdes, la mayoría de ellos con los cuerpos de las víctimas de COVID-19, en el estacionamiento de la funeraria Collserola en Montcada i Reixac, cerca de Barcelona. España, abril, 17, 2020. ©José Colón

Nueva normalidad

Lo normal no puede ser nuevo, pero a lo que vivimos durante el desconfinamiento —y ahora— lo llamaron nueva normalidad.

Lo normal no puede ser nuevo, pero a lo que vivimos durante el desconfinamiento —y ahora— lo llamaron nueva normalidad. Covid Photo Diaries reflexiona sobre el uso del espacio público —para correr, para un ocio más restringido—, sobre la ubicuidad o ausencia de las mascarillas, sobre la distancia física y sobre las consecuencias de la pandemia en los vínculos afectivos.

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Hoy se cumple el décimo día de confinamiento en las casas por la crisis del coronavirus. José, de 84 años, intenta pasar el tiempo lo más entretenido posible sin salir de casa. Los días se hacen largos sin poder disfrutar de sus dos pasatiempos favoritos: el fútbol y las partidas de dominó. Tampoco puede ir al centro de mayores al que acudía cada día en las afueras de Sevilla. Para entretener un poco el tiempo realiza algunas sopas de letras y dibujos en su casa de Minas del Castillo de las Guardas (Sevilla) a 25 de Marzo de 2020. ©Susana Girón

Un joven agita un tubo de luz roja durante el aplauso a sanitarios en la plaza de Zarracina en Gijón, Asturias, 18 de Marzo de 2020 ©Manu Brabo

Patricia (43) perdió su trabajo cuando decretaron el estado de alarma por el Covid-19. Ella es canaria, vino a vivir a Madrid en 2015 y trabajaba en la hostelería desde entonces. Por suerte, su casera es una de esas personas que hacen que el mundo sea un poco más amable y le ha rebajado el alquiler a la mitad hasta agosto, para que pueda recomponer su situación. Tener a la familia lejos es lo más duro para ella, pero volver a ver niños por la calle estos días le ha dado subidón: “ya se ve la luz al final del túnel”, dice con su acento dulce cargado de esperanza. ©Isabel Permuy

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Un joven se tumba en el aire mientras hace piruetas en la Playa de San Lorenzo de Gijón, Asturias, España. 19 de Mayo de 2020. ©Manu Brabo

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Javier Fergó